Saltar al contenido
FLUJO VAGINAL

PH vaginal muy ácido vs pH muy alcalino: descubre los posibles culpables

En otros artículos hemos hablado acerca de los valores normales del pH vaginal y de las consecuencias que puede traernos un desequilibrio de este tipo (mayor riesgo de infecciones vaginales, disminución de la fertilidad). Hoy vamos a abordar algunas de las causas principales que pueden hacer de la vagina un medio muy ácido o muy alcalino.

PH vaginal muy ácido: posibles culpables

  • La deshidratación. Beber mucha agua es extremadamente importante para el pH vaginal. Un cuerpo deshidratado es un cuerpo excesivamente ácido. Sin suficiente agua, el moco cervical que equilibra el pH y apoya la fertilidad se torna escaso. Bebe mucha agua y otros líquidos todos los días, incluso cuando no tienes sed.
  • Los desequilibrios alimenticios. Si tu dieta es alta en alimentos que crean acidez, tus sistemas reguladores naturales no pueden mantener el equilibrio. Aquí se incluyen los alimentos fritos y procesados, comidas rápidas, azúcares y carnes. El tabaco, la cafeína y el alcohol también alteran el equilibrio del pH. Lo que se recomienda es comer más frutas y verduras frescas para alcalinizar el cuerpo.
  • Otros factores. El estrés, la obesidad, la exposición a toxinas y ciertas condiciones de salud, como la diabetes, pueden elevar la acidez vaginal.

PH vaginal muy alcalino: posibles culpables

PUBLICIDAD

  • Disminución de la microflora beneficiosa. La microflora vaginal, especialmente las bacterias Lactobacillus, colonizan naturalmente la vagina e inhiben el crecimiento de bacterias dañinas y levaduras. Si bien los antibióticos pueden ser un tratamiento útil para algunas infecciones, no sólo matan a las bacterias malas, sino también a las bacterias buenas que mantienen el pH equilibrado. Tener una flora bacteriana pobre favorece la presencia de mayor alcalinidad; es importante comer alimentos como el yogur, el kéfir, el chucrut y complementar con suplementos prebióticos o probióticos.
  • Los bajos niveles de estrógeno. Si el estrógeno es demasiado bajo, los niveles de pH aumentan y por tanto, se crea un entorno alcalino desfavorable. Los bajos niveles de esta hormona son comunes en la menopausia y durante la lactancia.
  • El contacto con el esperma. Debido a que los espermatozoides son naturalmente alcalinos, su presencia en la vagina puede causar alteraciones en el pH. Esto es obvio para las mujeres que experimentan un cambio de olor, inflamación o irritación después de tener relaciones sexuales desprotegidas.
PUBLICIDAD