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FLUJO VAGINAL

Cómo se puede restaurar el pH vaginal

Una vagina sana normalmente mantiene un ambiente ligeramente ácido, con el valor de pH entre 3,8 y 4,5 aproximadamente, en una escala de 0 a 14. Cuanto menor sea el número, más ácida será la sustancia o el medio. Mientras más alto sea el número, habrá mayor alcalinidad. Este nivel de acidez es el resultado de la presencia de bacterias “buenas” en la vagina, como los Lactobacilos, que producen peróxido de hidrógeno y evitan que otros microorganismos dañinos se multipliquen. El equilibrio entre las bacterias “buenas” y “malas” mantiene el ambiente ácido necesario en la vagina, pero a veces este balance es perturbado por diversos factores (ciertos medicamentos, productos de higiene, relaciones sexuales, condiciones de salud, problemas hormonales, etc). Cuando ocurre un desequilibrio en el ambiente químico y biológico, las bacterias “malas” como la Gardnerella vaginalis pueden multiplicarse, quitándole espacio a las bacterias “buenas” y causando la infección vaginal conocida como vaginosis bacteriana.

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En general la pérdida de acidez o alteración en el pH vaginal favorece la proliferación de microorganismos indeseables, no solo de bacterias, también de levaduras, que provocan síntomas como la picazón, el flujo vaginal anormal, dolor durante la micción, irritación, entre otras. En muchos casos, los síntomas pueden ser leves y algunas mujeres ni siquiera notan la presencia de una infección. Sin embargo, muchas mujeres padecen síntomas muy irritantes y molestos. Se dice que en aproximadamente un tercio de los casos, los síntomas desaparecen rápido, incluso cuando no se tratan. Esto ocurre cuando la acidez del pH vaginal es restaurada por el repunte espontáneo de lactobacilos.

Restaurar el pH vaginal normal

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El desequilibrio químico en la vagina generalmente es causado por ciertos factores higiénicos y de estilo de vida que alteran el ambiente biológico en el cuerpo de la mujer. Además algunos medicamentos pueden eliminar parte de las bacterias “buenas” o estimular el crecimiento de bacterias “malas”. Por lo tanto, es importante evitar ciertas prácticas y tomar medidas preventivas para no alterar el pH vaginal normal.

  • Evita las duchas/baños frecuentes. Enjuagar o lavar la vagina frecuentemente con agua y jabón es innecesario, recuerda que la vagina tiene su mecanismo de auto-limpieza. Por otra parte, el lavado excesivo de los genitales puede remover las bacterias “buenas”.
  • Evita el uso regular de baños de burbujas, bañeras de hidromasaje o spas de hidromasaje.
  • Evita usar desodorantes vaginales o jabones muy perfumados en la zona vaginal.
  • Evita tener múltiples parejas sexuales y usa preservativo cuando tengas una nueva pareja sexual. Aunque la vaginosis bacteriana no es una enfermedad de transmisión sexual, ciertas prácticas sexuales aumentan el riesgo de alteración en el pH vaginal.
  • Evita el hábito de fumar

Para restaurar el pH vaginal normal lo mejor es aplicar remedios naturales muy simples, por ejemplo tomar yogur con lactobacilos vivos y otros probióticos. Esta es una de las maneras más populares para fomentar un ambiente ácido en la vagina. Una alternativa puede ser aplicar el yogurt natural, sin aditivos ni colorantes, directamente en la vagina y dejar actuar durante la noche.

Los supositorios de ácido bórico son excelentes para para combatir la vaginosis bacteriana crónica.

El peróxido de hidrógeno o vinagre diluido en agua limpia se puede utilizar para enjuagar la vagina dos o tres veces al día. Del mismo modo puede ser muy útil tomar un baño de asiento con agua tibia y unas cucharadas de vinagre de sidra de manzana puro.

Es recomendable comer más frutas, verduras, granos, semillas de lino y productos alimenticios que contienen acidophilus para aumentar la producción de ácido láctico. Algunos suplementos orales o alimenticios, muy útiles para restaurar la acidez vaginal, incluyen al kéfir, las cápsulas y alimentos probióticos, las vitaminas A, B, C, D y E, el ajo, la equinácea y el sello de oro.

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