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FLUJO VAGINAL

Cervicitis: Síntomas, Causas, Tratamiento (+6 Remedios Caseros)

La cervicitis, un término que se refiere a la inflamación de todo el cuello uterino, es muy común en la patología clínica. Debido al daño inflamatorio que provoca en esta área, no es de extrañar que también se acompañe de vaginitis, o inflamación en la vagina. De ahí que muchos médicos prefieran el término colpitis, que significa inflamación cérvico-vaginal. Se estima que la colpitis es la causa de aproximadamente un tercio de las citas ginecológicas. Según su evolución la cervicitis puede ser aguda o crónica.

¿Qué es la cervicitis?

La cervicitis, o endocervicitis, se refiere a la inflamación del cuello uterino, casi siempre provocada por una infección de transmisión sexual, aunque también puede desarrollarse a partir de causas no infecciosas. Típicamente puede producir sangrado anormal entre períodos menstruales y cambios en el flujo vaginal.

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El cuello uterino o cérvix es el segmento inferior del útero visible a través de la vagina. Es una parte importante del tracto genital femenino y cumple con varias funciones, como:

  • La función menstrual: el cuello uterino es un canal a través del cual fluye la sangre desde el útero hacia la vagina. En los casos de ausencia congénita del cuello uterino o de su obstrucción, la sangre menstrual se estanca en el útero y provoca complicaciones ginecológicas. (Te puede interesar: El rol del cuello uterino en el dolor menstrual)
  • La función estática: gracias a su ubicación entre el útero y la vagina, ayuda a mantener la posición normal de los órganos pélvicos.
  • La función sexual: con una rica inervación, estimula la secreción de algunas hormonas y la producción de moco a través de glándulas cervicales.
  • La función de fertilización: el moco cervical  favorece el ascenso de los espermatozoides y por tanto, la fecundación del óvulo. (Ver: La posición cervical: un signo adicional de fertilidad)
  • Embarazo: el cuello uterino es muy importante durante el embarazo y el parto, ya que funciona como una barrera protectora entre el útero y la vagina.

Teniendo en cuenta todas estas funciones, la prevención y el tratamiento de enfermedades en el cuello uterino, como la cervicitis, es fundamental para mantener una buena salud reproductiva / ginecológica.

Causas

Las causas de la cervicitis son muy variables, pero a menudo están determinadas por:

Otras causas menos comunes son la micosis, la sífilis, la tuberculosis y el micoplasma genital.

Factores de riesgo

Generalmente el desarrollo de esta condición se ve favorecido por los siguientes factores:

  • Infecciones cérvico-vaginales
  • Trauma obstétrico que ocurre durante el nacimiento (traumatismo cervical)
  • Trauma local secundario por contacto sexual o por uso de tampones
  • Dispositivo intrauterino (DIU)
  • Defectos congénitos ectópicos (el epitelio glandular del canal cervical sale fuera del orificio externo del cuello uterino)
  • Maniobras locales: legrado, histeroscopia, etc.

Signos y síntomas

El síntoma principal de la cervicitis crónica es el enrojecimiento cervical con leucorrea, es decir, secreción vaginal constante, no muy abundante, que a veces puede contener hilos de sangre. Su color y aspecto pueden variar dependiendo del agente etiológico implicado. Por lo general esta condición transcure sin causar dolor, fiebre o trastornos menstruales; incluso puede evolucionar durante años sin ser diagnosticada.

Sin embargo, cuando los ligamentos que sostienen los órganos pélvicos también se inflaman, entonces puede presentarse dolor de espalda, dismenorrea, dispareunia (relaciones sexuales dolorosas), menorragia (menstruación abundante). La inflamación local provoca cambios en el moco cervical, que pueden afectar a los espermatozoides e impedir su ascenso, pudiendo derivar en infertilidad.

Tipos de cervicitis

(Haz clic en cada tipo para conocerlo en detalles)

Diagnóstico

En general, los métodos de diagnóstico para detectar las enfermedades del cuello uterino son:

  • El examen clínico o examen vaginal, mediante el cual el médico observa cambios patológicos y la presencia de posibles secreciones cervicales.
  • El examen bacteriológico de la secreción cervical, así como el cultivo y prueba de sensibilidad ante ciertos antibióticos para determinar la etiología de la infección.
  • La citología vaginal, que revela cambios citológicos.
  • La colposcopia, o método de inspección del cuello del útero. Durante la colposcopia se suele realizar la prueba de Lugol, que consiste en aplicar una solución a la mucosa cervical.
  • El examen anatomopatológico, donde se toma una biopsia de la mucosa por conización o legrado endocervical.

La sospecha de cervicitis crónica se establece después de un examen clínico que pone de relieve cambios inflamatorios, lesiones ulcerosas, deformidades o secreciones del cuello uterino. Su diagnóstico definitivo es determinado por una colposcopia y la prueba de Papanicolaou. (Ver: Todo lo que quieres saber sobre el examen ginecológico anual)

Tratamiento médico

El tratamiento de la cervicitis crónica puede dividirse en dos etapas. La primera fase consiste en un tratamiento médico etiológico, cuyo objetivo es erradicar la infección. En caso de ser necesario, el siguiente paso incluye un procedimiento quirúrgico que puede ser uno de los siguientes:

  • Electrocauterización
  • Crioterapia
  • Terapia con láser
  • Escisión con asa
  • Conización
  • Amputación del cuello uterino

Todos estos métodos destruyen o extirpan los tejidos modificados por la cervicitis.

Es importante tener en cuenta que los síntomas mejoran después de varios días de tratamiento médico, pero esto no coincide con la desaparición de los cambios en el tejido; el tratamiento debe ser completado hasta el final.

Tratamiento farmacilógico

El objetivo principal es erradicar la infección cuanto antes, dependiendo del agente etiológico y su sensibilidad a los medicamentos (antibióticos, antimicóticos). A continuación se recomienda un tratamiento para recuperar la mucosa dañada. Lamentablemente, en la mayoría de los casos no se logra una cura total de las lesiones, por lo que la paciente puede requerir un tratamiento quirúrgico si los cambios cervicales persisten después de 2 meses tras haber eliminado la infección.

Cirugía

El procedimiento se suele realizar en los primeros días después de la menstruación para dar tiempo a que la cicatriz se cure antes del siguiente período; de esa forma se puede prevenir cualquier infección. Previo al procedimiento se requiere un examen ginecológico para descartar la posible inflamación aguda del cuello del útero. En caso de existir, se debe posponer la cirugía debido al riesgo de extender la inflamación.

Dependiendo de la edad, profundidad de la lesión o la aparición de cambios colposcópicos y citológicos, se puede realizar uno de los siguientes procedimientos:

  • Electrocauterización. Es el procedimiento que se utiliza con mayor frecuencia. Se basa en la coagulación (cauterización) de los tejidos bajo el efecto calórico de una corriente alternativa. Se lleva a cabo en los primeros días después de la menstruación. No se requiere anestesia local, ya que en el cuello del útero hay pocas terminaciones nerviosas. Antes de realizar el electrocauterio se requiere un examen pélvico con antelación para excluir estados que contraindiquen este procedimiento, como el embarazo, la inflamación aguda o subaguda y estados febriles en general. Se recomienda hacer reposo en cama durante las primeras 48 horas después del procedimiento, así como seguir un tratamiento con antibióticos orales durante los primeros 5 días para evitar la reactivación de una infección latente.

En el cuello del útero, precisamente en el lugar donde se realizó la electrocauterización, comenzará a formarse una costra que se desprenderá en 3-4 semanas. Durante esta etapa se presenta un flujo vaginal sucio, seguido por una secreción sanguinolenta, no muy abundante, que dura 10-15 días. La recuperación total se logra en aproximadamente 6 semanas, durante las cuales se recomienda mantener reposo sexual. Para promover la curación del tejido se suele recomendar la vitamina C por vía oral.

  • Crioterapia. Durante este procedimiento se destruye, mediante congelación, el tejido patológico a una profundidad de 3-4 mm; se utiliza dióxido de carbono, nitrógeno y freón líquido.
  • Terapia con láser. Este es un método más moderno mediante el cual las células son vaporizadas sin causar necrosis de los tejidos, ni úlceras. Por tanto, no queda ninguna secreción posterior como en el caso de la electrocauterización.
  • Escisión con asa utilizando corriente elétrica. El área afectada es eliminada con la posibilidad de realizar biopsias.
  • Conización. Permite extirpar una porción de la mucosa del cuello uterino. Este método se utiliza en caso de viejas lesiones recurrentes y lesiones displásicas.
  • Amputación de cuello uterino. Se refiere a la extirpación quirúrgica del cuello uterino en caso de displasia cervical asociada a la hipertrofia.

Tratamiento natural (Remedios caseros)

En ocasiones la cervicitis es un problema difícil de eliminar, incluso después de seguir un plan de tratamiento médico.

En esos casos es recomendable probar alguno de los siguientes remedios caseros antes de someterse a procedimientos más invasivos, ya que han mostrado su efectividad para controlar y curar la inflamación del cuello uterino.

1. Infusión de hierbas medicinales para la cervicitis

  • Mezcla partes iguales de manto de dama, reina de los prados, semillas de lino y flores de caléndula.
  • Agrega 2-3 cucharaditas de esta mezcla herbal en 500 ml de agua caliente, cubre durante 10 minutos con una tapa.
  • Una vez que la infusión haya reposado, estará lista para su uso. Esto puede hacerse de dos formas: tomar baños de asiento durante 15-20 minutos o introducir el remedio dentro de la vagina con ayuda de un irrigador vaginal.
  • En cualquier caso, se debe repetir dos veces al día durante 1 mes, todas las mañanas y todas las noches. Esto ayudará a sanar completamente el tejido inflamado.

Alternativamente:

  • Mezcla partes iguales de cola de caballo, milenrama, hierba de San Juan y manto de dama común.
  • Agrega en una olla 4 cucharadas de esta mezcla y 500 ml de agua fría.
  • Lleva a hervir; luego retire del fuego y deja reposar la mezcla tapada durante 5 minutos.
  • Cuela la infusión y bebe 1 taza de inmediato. Utiliza el resto para hacer lavados vaginales, manteniendo el tratamiento durante las siguientes 2 semanas.

Esta segunda infusión de hierbas es especialmente efectiva para tratar la cervico-vaginitis.

2. Infusión de prímula

Este es uno de los remedios caseros más populares y efectivos en el tratamiento natural de la cervicitis.

  • Es muy sencillo, simplemente se deben mezclar 4 cucharadas de flores de prímula con 1 litro de agua recién hervida, dejando reposar durante 10 minutos hasta obtener un té tibio de prímula.
  • A continuación se debe aplicar en el interior de la vagina con ayuda de un irrigador, repitiendo cada mañana y cada noche antes de dormir, durante un máximo de dos meses.

3. Té de zanahoria

Otro buen remedio para curar la inflamación del cérvix es el té de zanahoria rallada. Se ha comprobado que funciona de maravilla gracias a varios compuestos activos que favorecen la regeneración de las células cervicales; además puede ser un tratamiento muy eficaz para combatir la candidiasis vaginal (Candida albicans) y otros tipos de infecciones vaginales por hongos.

  • Ralla 1-2 zanahorias hasta obtener 4 cucharadas de zanahoria rallada.
  • Agrega la ralladura a 500 ml de agua y cocina esta mezcla durante 5 minutos a fuego medio.
  • Apaga el fuego y deja la olla tapada por otros 10 minutos.
  • A continuación utilice este té para enjuagar la zona genital, dos veces al día, haciendo un poco de hincapié en la abertura de la vagina.

Otra forma de aprovechar los beneficios curativos de la zanahoria consiste en usar las hojas de la planta, en lugar del tubérculo rallado. En este caso se debe preparar una infusión de forma similar al paso anterior y luego aplicarla en la vagina con ayuda de un irrigador

4. Supositorios caseros de yogurt

Una de las principales causas que conducen a la cervicitis es la vaginosis bacteriana debido al desequilibrio recurrente de la flora vaginal. Actualmente se comercializan varios tipos de supositorios vaginales que contienen bacterias lactobacilos y que ayudan a eliminar la infección, sin embargo existe una alternativa más económica y disponible que también puede ayudar: el yogurt.

  • Empapa un tampón (no perfumado) en yogurt natural con cultivos vivos; el yogurt utilizado no puede contener endulzantes, colorantes ni sabores artificiales.
  • A continuación introduce este tampón en la vagina y deja actuar durante al menos 30 minutos. Algunas mujeres prefieren aplicarlo justo antes de acostarse para dejarlo actuar toda la noche.
  • Repite el procedimiento durante al menos 2 semanas para promover la proliferación de bacterias saludables, controlar la vaginosis bacteriana y facilitar la recuperación del tejido cervical inflamado.

5. Supositorios caseros de aloe vera

Entre las propiedades más sorprendentes del aloe vera están su poder regenerativo y su acción anti-inflamatoria, de ahí que no pueda faltar en esta lista de remedios caseros para la cervicitis. En este caso se necesita la hoja o penca del aloe natural.

  • Justo antes de dormir, corta un trozo pequeño de aloe vera, aproximadamente del tamaño de un supositorio convencional.
  • Retira la cáscara hasta que solo quede la carne transparente y viscosa.
  • A continuación acuéstate e introduce el aloe vera dentro de tu vagina, llevándolo lo más cerca posible del cuello uterino.
  • Repite el procedimiento cada noche, durante al menos 2 semanas. (No es necesario retirar el supositorio de aloe vera, los restos saldrán al exterior por sí solos después de unas horas)

Complicaciones de la cervicitis

En algunos casos la cervicitis puede progresar durante años, causando una leucorrea más o menos abundante, sin presentarse dolor, fiebre, trastornos menstruales o dificultades para la vida sexual; sin embargo hay otros casos en los que provoca complicaciones debido a la inflamación de los órganos pélvicos cercanos.

Por ejemplo, la inflamación de los ligamentos que sostienen el útero y los órganos pélvicos puede causar dolor abdominal, dismenorrea, dispareunia, menorragia. La salpingitis (inflamación de la trompa de Falopio) puede causar infertilidad, obstrucción tubárica secundaria, procesos inflamatorios e infecciones urinarias crónicas.

La inflamación crónica del cuello uterino puede causar estenosis cervical, derivar en infertilidad y contribuir al desarrollo del cáncer cervical; es por ello el tratamiento de la cervicitis crónica está considerado como una medida profiláctica en la lucha contra este tipo de cáncer.

Cervicitis en el embarazo

La cervicitis puede ser un problema grave en el embarazo no solo por la incomodidad que provoca en la embarazada, sino por el riesgo de desarrollar complicaciones. Teniendo en cuenta que el cuello uterino funciona como una barrera protectora entre la vagina y el útero durante el embarazo y el parto, el diagnóstico oportuno y el tratamiento son de vital importancia. Se ha observado que la cervicitis causada por una enfermedad de transmisión sexual puede provocar aborto espontáneo, parto prematuro y complicaciones en el recién nacido (infecciones oculares y pulmonares).

El tratamiento común de esta condición consiste en seguir un curso de antibióticos que sean seguros durante el embarazo. Si estás embarazada y crees que puedes tener cervicitis, es importante que consultes a tu médico lo antes posible.

Respuestas rápidas a preguntas frecuentes

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