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FLUJO VAGINAL

Menopausia y vejiga hiperactiva: ¡Sí, están conectados!

¿Planificas tu día para asegurarte de que tendrás un baño disponible en cada momento? ¿Evitas tomar líquidos en ciertas ocasiones porque sabes que rápidamente necesitarás ir al baño? Si es así, es probable que tengas una condición llamada vejiga hiperactiva. Además si tienes entre 40 y 55 años, puedes ser una de las muchas mujeres para las cuales esta condición es un problema relacionado con la menopausia y la edad.

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¿Cuál es la conexión entre la menopausia y la vejiga hiperactiva?

Durante la perimenopausia y la menopausia en sí, el nivel de estrógeno, que ayuda a mantener los tejidos de la vejiga y la uretra sanos, comienza a disminuir significativamente. Si has comenzado a notar sequedad y sensibilidad durante las relaciones sexuales, es probable que estés en riesgo de padecer problemas de la vejiga también. He aquí la razón: del mismo modo que los tejidos de la pared vaginal comienzan a adelgazar y secarse, también lo hace el tejido que recubre la vejiga. Cuando esto sucede, la vejiga se vuelve más sensible a los irritantes y susceptible a las fugas de orina.

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Lo que es peor, la falta de estrógeno puede causar el debilitamiento de los músculos pélvicos, que son responsables de mantener el control de la vejiga. Esto finalmente conduce a la incontinencia.

¿Qué problemas de control de la vejiga pueden ocurrir con la menopausia?

Los problemas de la vejiga hiperactiva pueden presentarse de varias formas:

  • Urgencia: cuando tienes que ir al baño no puedes esperar, debes hacerlo inmediatamente.
  • Frecuencia: cuando necesitas ir al baño constantemente, incluso si has orinado hace solo unos pocos minutos.
  • Incontinencia urgente: es la necesidad repentina de ir corriendo al baño, pudiendo terminar en una fuga de orina porque no le dio tiempo.

¿Cómo se diagnostica la vejiga hiperactiva?

Para diagnosticar un problema de control de la vejiga, el médico realizará un examen físico, incluyendo el examen pélvico, y solicitará pruebas de laboratorio para buscar signos de una infección en el tracto urinario u otros problemas. Es probable que el médico te pida que mantengas un «diario de micción» en el que anotes cada vez que vayas al baño, cualquier síntoma asociado y describas accidentes u otros problemas.

¿Qué tratamientos están disponibles para la vejiga hiperactiva relacionada con la menopausia?

Existen tratamientos para la vejiga hiperactiva que ayudan a controlar los impulsos, fortalecer los músculos o mejorar el control muscular, y reducir la irritación. Tu médico de atención primaria o un especialista puede trabajar junto a ti para analizar el tipo de problemas que estás teniendo y diseñar el mejor plan de tratamiento. Es probable que los médicos sugieran cambios en el estilo de vida, ejercicios de fortalecimiento muscular y reeducación vesical antes de comenzar a considerar los medicamentos, o la cirugía. Aquí te dejamos algunos ejemplos de lo que el médico puede sugerir

Cambios en la dieta

Muchas mujeres se sorprenden al saber cómo lo que comen y beben puede afectar dramáticamente la función de la vejiga. Con esto en mente, trata de eliminar estos alimentos y bebidas, todos conocidos por irritar la vejiga, uno a la vez:

  • Café y té negro
  • Cítricos y jugos
  • Chocolate
  • Refrescos regulares y dietéticos
  • Alcohol
  • Comida picante
  • Tomates y alimentos/salsas a base de tomate
  • Edulcorantes artificiales
  • Aderezos para ensaladas a base de vinagre y el vinagre

Para proteger tu vejiga de la irritación bebe ocho vasos de agua, espaciados a lo largo del día; bebe leche, leche de almendras o leche de soja, toma un suplemento probiótico para controlar el crecimiento de las levaduras y promover una vejiga sana.

Fortalecimiento de los músculos de la vejiga con ejercicios de Kegel

Con la menopausia y la edad, los músculos del suelo pélvico que controlan la capacidad de la vejiga para retener la orina pueden debilitarse. El fortalecimiento de estos músculos es una de las mejores maneras de controlar las fugas. Para hacer ejercicios de Kegel, solo debes apretar y sostener los músculos pélvicos y luego relajarlos. Puedes localizar estos músculos deteniendo el flujo de la orina a medio camino. Aunque es posible fortalecer dicho músculos por tu cuenta, en casos más graves es efectivo trabajar con una enfermera o fisioterapeuta especializado en el fortalecimiento del suelo pélvico.

Reentrenamiento de la vejiga

Los músculos de la vejiga han sido condicionados con el tiempo para influir en la necesidad repentina de orinar, probablemente en formas que ni siquiera somos conscientes. El reentrenamiento de la vejiga es un enfoque terapéutico para reaprender la capacidad de resistir o inhibir la sensación de urgencia. Trabajando con una enfermera de terapia física, es posible entrenar la vejiga para ir al baño de acuerdo a un horario estricto, extendiendo gradualmente los intervalos entre cada visita. Este tipo de programas por lo general tarda al menos de seis a ocho semanas para producir resultados.

Terapia de estrógeno

Si los síntomas de la vejiga aparecieron por primera vez durante la perimenopausia o si estás experimentando otros síntomas relacionados con la menopausia, la mejor solución puede ser controlar esos síntomas con la terapia hormonal. Muchas mujeres encuentran que el estrógeno vaginal tópico es extremadamente eficaz en el tratamiento de la vejiga hiperactiva. Esto es diferente de la terapia hormonal sistémica, que utiliza hormonas orales distribuidas por todo el cuerpo, y tiene más efectos secundarios.

Pérdida de peso

El aumento de peso, a menudo asociado con la menopausia, ejerce presión sobre la vejiga, la uretra y los músculos del suelo pélvico. Muchas mujeres han encontrado que cuando pierden peso, sus problemas de vejiga hiperactiva desaparecen. Si tienes sobrepeso y problemas de vejiga hiperactiva motívate a comenzar un régimen de entrenamiento y una dieta saludable.

Otros medicamentos

Algunos medicamentos pueden ayudar con la vejiga hiperactiva, pero no suelen ser los primeros tratamientos de elección, ya que pueden tener efectos secundarios. Conocidos como agentes anticolinérgicos, bloquean la acción de la acetilcolina, un neurotransmisor que estimula la vejiga para contraerse. Al reducir las contracciones, controlan los impulsos repentinos de liberar la orina. Los nombres comerciales más comunes son Ditropan, Detrol, Oxytrol, Enablex, Sanctura y Vesicare. El problema con los anticolinérgicos es que también pueden bloquear otras funciones corporales, causando efectos secundarios como sequedad de los ojos, sequedad de boca y estreñimiento. Algunas mujeres también reportan problemas de memoria y cognitivos tras el uso de estos medicamentos.

Biorretroalimentación

Muchos expertos ahora recomiendan usar la biorretroalimentación para ayudar en el proceso de reentrenar la vejiga y fortalecer los músculos del suelo pélvico. Este procedimiento utiliza electrodos para medir tu ritmo cardíaco, la temperatura de la piel y la respiración. Está diseñado para ayudarte a ser más consciente de tu vejiga y los músculos que usas cuando orinas, de modo que puedas desarrollar más control.

Cirugía de estimulación nerviosa sacral

La estimulación eléctrica de los nervios que controlan la vejiga puede reducir o prevenir la incontinencia. La estimulación del nervio sacro utiliza un neurotransmisor pequeño que se implanta bajo la piel y envía impulsos eléctricos suaves para influir en la vejiga y los músculos del suelo pélvico. La cirugía no tiene un efecto permanente sobre los nervios; sólo funciona mientras el neurotransmisor esté en funcionamiento. Esto significa que es un tratamiento de los síntomas, en lugar de una cura.

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